lunes, 28 de diciembre de 2015


¿REALMENTE SOMOS VALIENTES AQUELLOS QUE NO DEMOSTRAMOS NUESTRO MAL SENTIR?
En varias de las ocasiones tratamos de evadir la verdad, la verdad de que estamos enfermos, que no nos sentimos bien o que simplemente nos sentimos solos. Y al ver las cosas desde un punto objetivo podemos darnos cuenta que esto es la tontería más grande que cometemos las personas.
Porque nadie, absolutamente nadie es tan fuerte emocional y físicamente como para no necesitar ayuda, la sociedad nos ha acostumbrado a nunca quejarnos al menos que gustemos de vernos muy débiles ante los demás lo que significaría vergüenza para nosotros y las personas que nos rodean.
Pero. ¿Qué significa ser débil? Es decir si un hombre de 26 años de 1,75 de estatura no logra levantar 100lbs es débil físicamente. Y si el mismo hombre al sufrir por una fuerte desilusión llora ¿es débil emocionalmente? Pero yo me pregunto la persona que siente el mismo dolor que este hombre y no suelta una sola lagrima y oculta su dolor en lo más profundo de su ser, es ¿fuerte emocionalmente? Pues no.
Es necesario terminar con estos estereotipos, liberarnos de esas ideas absurdas, las personas y en esto incluyo a los <hombres> cuando derraman lagrimas no lo hacen porque son débiles, al contrario son más valientes de lo que nosotros podemos creer, es decir, las personas que sienten aquel mismo dolor mortificante y desolador empeoran las cosas por miedo.
Primero evaden la realidad, su realidad. Negando aquel dolor evadiendo hablar del tema y lo que es peor disfrazarlo con un rostro sonriente. Actúan como si todo siguiera igual y todo esto ¿Por qué? Por aquella corriente helada que traspasa todo nuestro cuerpo, logrando hacer que todo nuestro cuerpo tiemble esa pequeña espina que se encuentra incrustada en nuestra alma haciéndonos sentir como un pajarillo perdido en una jaula llena d leones hambrientos, aquello es eso, llamado “MIEDO”.
Y a quien le agrada dar a conocer que siente miedo, podemos decir con toda certeza que aquellas personas que no se permiten llorar, aun sintiendo un dolor profundo en el corazón. Esto las hace peor porque no solamente sienten miedo sino que además tienen aun más miedo de aceptar que lo tienen.
Por otra parte aquellas personas que lloran y desahogan todos esos sentimientos sin miedo a ser juzgados o sentirse débiles por esto. Pueden colocarse más arriba que los “fuertes” ya que se necesita de valor para aceptar que sentimos miedo, pero solo así podremos empezar a superarlos y empezar de nuevo fortaleciendo cada vez más nuestros corazones.

“aprender a demostrar nuestros sentimientos es difícil, pero más difícil es salir del hoyo en el que nos metemos por intentar demostrar que estamos bien cuando no es así. Aprender a llorar y aceptar nuestros miedos puede ser UN BUEN COMIENZO”